Fecha Original: 2009 (Revista Gran Safari / Año 2 / No. 3)
Muy poco se ha dicho con respecto a la relación que debiera, o pudiera haber entre los propietarios o manejadores de ranchos cinegéticos y las personas que acuden a cazar a sus propiedades.
En el mejor de los casos, han tenido un contacto esporádico por varios años con uno o dos grupos de cazadores durante las temporadas de cacería, y en el peor de los escenarios, cada año acuden a cazar a su rancho personas desconocidas con las que nunca se podrá establecer amistad o alguna relación duradera.
Generalmente el contacto termina al final de la temporada de cacería. Debiera haber mucho más interés por parte de los cazadores en conocer los programas de manejo, mejoras del hábitat y del hato de venados del rancho al que acuden cada año a cazar. Igualmente los dueños, deberían conocer los gustos y expectativas de sus clientes.
Dentro de esta relación caben muchas propuestas en las que ambos pueden involucrarse y trabajar juntos para determinar un proyecto en el que ambos saldrán beneficiados.
Existen arreglos entre ranchos y cazadores que han resultado exitosos. En unos casos, grupos de cazadores rentan en exclusiva algún rancho por años, ellos mismos inician un programa de manejo del hábitat y de los venados, suplementan con alimentos balanceados durante sequías e invierno, invierten en comederos, espiaderos, líneas de agua y brechas, mientras el propietario solo recibe la renta sin involucrarse en el manejo.
En otros casos, ambas partes se involucran en las decisiones, proyectos y manejo del hato, la idea es que reciban un beneficio de esta relación; ambas partes se conjuntan, y llevan a cabo un proyecto determinado con anticipación, por varios años.
En detrimento, terceras personas rentan un predio y explotan sin misericordia los recursos que este ofrece; traen cazadores extranjeros o nacionales a los que generalmente no les interesa cuidar la fauna del lugar, no les interesa mejorar ni invertir en mejoras para el rancho. Esta la considero la peor opción, pues el propietario se está haciendo a un lado mientras otros deterioran y vejan la fauna y flora que nos pertenece a todos.
Antes de pensar en algún tipo de “contrato” o “acuerdo” con prestadores de servicio “outfitters”, o cazadores, se debe establecer primero el proyecto que queremos para nuestro rancho, como lo pensamos lograr, y en qué plazo realizarlo. Debemos estar conscientes del costo económico y del tiempo personal que tendremos que aportar para su realización y consecución; Dentro de este esquema, estudiaremos en donde “entran” los venados y la fauna silvestre, que podemos esperar de ellos, como debemos manejarlos para hacerlos productivos, y que estamos dispuestos a hacer e invertir para que estos sean una alternativa viable y redituable dentro del proyecto general del rancho.
El manejo de la fauna silvestre y de los venados, también conlleva una serie de decisiones que deberán ser bien planeadas y sobre todo estudiadas en sus alcances y consecuencias, tanto para el hábitat, como para los organismos que de este dependen.
Es posible establecer una relación de mutuo beneficio entre cazadores y ranchos cinegéticos con respecto al manejo y aprovechamiento de su fauna silvestre. En esta propuesta hay 4 puntos básicos para este esquema, cada uno es importante y se deberá contar con gente comprometida, responsable y confiable:
- Propietario del rancho, (ejecutor del proyecto e inversionista)
- Cazadores, (retiro de los trofeos y posibles inversionistas)
- Personal del rancho, (personal capacitado y con voluntad de servicio).
- Prestador de servicios “Outfitter” profesional, (cuidado de los cazadores, guía profesional, manejo del hato, asistencia técnica).
Este último punto es opcional, el proyecto deberá ser valorado por expertos, las estadísticas y registro de los monitoreos del hábitat y de la estructura poblacional de los venados deben realizarse meticulosamente, sobre todo si el propietario del rancho no tiene el tiempo de dedicarse o estar con los cazadores durante las cacerías.
El origen del ingreso con el que se puede contar para realizar el proyecto puede provenir de varias partidas.
- Del pago de los cazadores por cada venado que retiren del rancho, sea durante el año, o en la temporada de cacería. (Partidas mensuales, trimestrales o semestrales).
- Venta de pie de cría, hembras, semen o sementales y venados de manejo.
- De los ingresos por turismo alternativo, fotografía, aventura, Etc.
- Aportaciones económicas extras acordadas por parte de los cazadores.
- Inversión del propietario del rancho para el proyecto determinado en el estudio.
- Préstamos bancarios o personales.
Una vez establecido el ingreso real para el año, se podrán establecer los rubros en los cuales se destinarán partidas de dinero, iniciando con las más necesarias y básicas, como suplementos nutricionales, provisión de agua, siembras estacionales, pago al personal y proveedores, reparación de corrales y cercos, control de depredación, monitoreo del hato de venados, programas de sanidad, instalaciones, asistencia técnica, etc.
Uno de los renglones más importantes, y que por su costo anual debe ser cuidadosamente planeado, es la compra de suplemento para los venados, anual o esporádicamente; al ser costoso, pero a la vez indispensable, es importante determinar la población máxima de venados que queremos mantener dentro del rancho, y su composición, mientras más hembras y crías se tengan, más serán los animales que se están manteniendo por cada venado macho adulto cazado y mayor el deterioro del hábitat y de la calidad de los venados, si estos superan la capacidad de carga del mismo.
Estableciendo el número de venados que se cazarán y su precio, podrá llegarse a un acuerdo con los cazadores para que aporten una cierta cantidad, que permitiría al propietario del rancho tener los recursos económicos oportunos para invertirles a los venados y pagar a sus proveedores, los cazadores tendrán también oportunidad de pagar por partes el costo de su venado y obtendrán la calidad de trofeos que esperan del rancho y de su inversión.
El proveedor de servicios, o “Outfitter”, se encargará de todo lo necesario para que la cacería sea exitosa, guiando y ayudando a los cazadores para que logren sus expectativas y obtengan los mejores trofeos, y sobre todo, seleccionando los ejemplares que se deben retirar mediante la cacería deportiva del rancho, evitando dejar la libre elección de estos venados a los cazadores; dando asistencia técnica profesional durante el año, con el objeto de lograr que los proyectos de los ranchos se lleven a cabo adecuadamente y al final todos resulten beneficiados.
En esta época de crisis, es importante actuar profesionalmente y apoyarnos unos a otros, la colaboración y el entusiasmo que cada una de las partes involucradas tenga, redundará en ranchos exitosos, en clientes comprometidos y satisfechos y en un sector más fuerte.
El beneficio de manejar adecuadamente nuestros recursos, tanto financieros como naturales, y de establecer y dar seguimiento a un proyecto viable, nos permitirá, no solamente sobrevivir a la difícil situación en la que nos encontramos, sino llegar a las metas propuestas y a la satisfacción propia y la de nuestros clientes, del mismo modo debemos cuidar y valorar nuestra relación de negocios con los cazadores, proveedores y prestadores de servicio para que esta perdure por muchos años.
Alejandro González de Cossio S.