Fecha original: 2010
Poner una especial atención en la nutrición de nuestros venados es fundamental si nuestra meta es algún día producir un hato sano de venados que alcancen su potencial genético al llegar a su madurez. Aunque no todos los hábitats ni todos los venados tienen la misma posibilidad ni la capacidad de llegar a producir o ser trofeos. Cuidar que tanto el hábitat, como los venados que lo utilizan estén en equilibrio, y que ambos tengan las mejores condiciones y oportunidades de mostrar su verdadero potencial, redundará en más y mejores ejemplares cada año de los que se obtendrían si no se cuidan.
La nutrición es fundamental en el manejo del Cola blanca porque determina cuantos venados un cierto hábitat puede sostener y la productividad y salud de la población. Un hato de venados es mucho menos productivo en hábitats nutricionalmente inadecuados que en hábitats en donde sus requerimientos nutricionales son regularmente cubiertos todo el año. Una pobre nutrición resulta en una reducida ovulación y menor tasa de concepción en las hembras, lo que acarrea menos partos y menos crías sobrevivientes que remplazarían a los venados que mueren cada año por causas naturales, enfermedades y cacería.
Si los nutrientes que requiere la venada para producir leche son inadecuados, su lactancia será reducida, resultando en mayor mortandad de las crías; el tamaño y grosor de las astas de venados jóvenes se verá severamente afectado por factores que intervienen tanto por parte del entorno natural como maternos, esta desnutrición no solamente afectará sus astas, sino su desarrollo corporal y salud el resto de su vida; Un venado severamente afectado durante sus primeros años, nunca logrará alcanzar el peso corporal y la masa en sus astas al que genéticamente estaban programados. Las estrategias adecuadas de manejo enfocadas en mejorar la cantidad y calidad nutricional del forraje natural disponible, resultarán en un incremento sustancial en la masa corporal y el tamaño de las astas de los machos jóvenes y adultos y de los índices reproductivos.
Por lo general casi ningún hábitat natural en las zonas semiáridas y desérticas podría proveer una dieta óptima para el venado Cola blanca durante todo el año, pero mientras más estable, nutricionalmente hablando, sea la dieta del venado durante este periodo, mejores serán los resultados y más cerca se estará que estos lleguen a su verdadero potencial genético.
Un manejo apropiado del hábitat ayudará a que un alto porcentaje de machos sobrevivan cada año y lleguen a su edad madura en buenas condiciones de peso y salud, esta debe ser la primera prioridad cuando el objetivo principal en nuestro manejo sea producir machos con grandes astas.
¿Qué conceptos debemos tomar en cuenta para lograr una buena nutrición en nuestros venados?
- La calidad y cantidad de la oferta de alimento natural “edible” para los venados durante todo el año y su grado nutricional, es sin duda, uno de los principales factores del ecosistema que gobierna el grado al cual un venado Cola blanca puede expresar su productividad y potencial genético, incluyendo su masa corporal, índices reproductivos, salud y supervivencia…… y “principalmente”, el tamaño de sus astas.
- La energía es comúnmente el mayor macronutriente que puede limitar la productividad del Cola blanca en suelos semiáridos, sobre todo durante años secos o inviernos prolongados, en esta época del año casi siempre los venados caen en un desbalance energético; aunque el venado está adaptado a estos cambios estacionales y su fisiología se adecúa, creando reservas corporales de grasa, la falta de energía que debería venir de su dieta diaria, interfiere con el funcionamiento de sus órganos internos, su termorregulación y energía para sus músculos, este estado limita severamente su resistencia y posible supervivencia.
- El manejo del hábitat debe enfocarse en mantener un balance energético fisiológico adecuado en los venados. Como manejadores responsables de los venados y su entorno natural, debemos procurar que los niveles de proteína, fibra, y energía de la dieta diaria de los venados no baje de los límites mínimos que el venado como organismo vivo requiere.
- Un alimento natural abundante, nutritivo y de fácil digestión, reduce considerablemente el tiempo y el recorrido que un venado requiere día a día para satisfacer su apetito y la energía que gasta durante su digestión; el diario deambular que el venado tiene que hacer para beber agua, alimentarse, huir de depredadores y protegerse de los elementos, desgasta rápidamente los nutrientes y energía que el sistema digestivo del venado metaboliza de su alimento. Por lo que, comida, agua y cobertura deben estar en cercana yuxtaposición y accesibles, para minimizar la energía que el venado gastaría para acceder a cada uno, esto es crítico en sequías e invierno, pues el venado podría llegar a gastar más energía y nutrientes de los que obtiene del escaso alimento que puede obtener en sus largos recorridos, sobre todo cuando estos elementos son escasos y están muy retirados.
- El Cola blanca elige como su alimento, un cierto porcentaje de las diversas especies de plantas establecidas en su hábitat; en parte por aprendizaje al observar lo que su madre elegía cuando era una cría, por hábitos heredados, y por su habilidad de discriminar entre diversos alimentos basado en su contenido energético y proteico. (Timothy Edward Fulbright & Alfonso Ortega S.)Los venados Cola blanca son sumamente adaptables, su delgado hocico les permite alimentarse aun de las hojas más inaccesibles rodeadas por espinas, son muy selectivos y toman las hojas y tallos más tiernos, que contienen los nutrientes que son más rápidamente digeridos, su aparato digestivo trabaja más rápido que otros rumiantes, digiere rápidamente los nutrientes de las plantas y los expulsa por el intestino grueso en forma de excretas muchas veces al día, en ocasiones hasta 20 veces, por eso necesita comer varias veces al día y por la noche.
- Aun los suelos y tierras más fértiles tienen déficits de algunos minerales que el venado necesita. Este, a través de las plantas que consume, obtiene no solo la proteína, fibra y energía que las plantas contienen, también obtiene minerales y vitaminas; los requerimientos de macro y micro minerales de los venados suelen ser hasta cierto grado obtenidos de su alimento natural, pero solo tal vez en cantidades apenas suficientes para lograr preservar un cierto número de individuos en un cierto hábitat; la riqueza de forraje natural y la fertilidad del suelo finalmente determinarán la cantidad de venados que pueden mantener y si estos tendrán los recursos nutricionales suficientes para perseverar en esa región; Una limitación extrema de minerales, o la falta total de cierto elemento químico necesario para los venados en el hábitat, limitará en gran medida su capacidad reproductiva y el desarrollo de las astas en los machos. Ej.: Es por todos conocido que el fósforo tiene gran importancia en la dieta de cualquier animal, sin embargo generalmente el fósforo es un elemento que falta en la dieta natural del venado, sobre todo en las tierras de origen calcáreo de los suelos del norte de México.
Continuará en la siguiente edición.
Alejandro González de Cossío Septién
Revista “Gran Safari” / Año 3 / No. 1 / 2010

