¿Que se necesita para serlo?
Fecha original: 22 de Noviembre del 2005
Muchas veces he oído comentar entre los cazadores que tal o cual compañero o amigo constantemente logra cazar su venado, o que a el siempre le pasan los venados más grandes, que tiene mucha suerte. Hace unos días un amigo se quejaba de su pésima suerte, me decía; “ Llevo 3 días yendo al mismo “blind” y no me ha pasado ni un venado que valga la pena, y Enrique va el día que no voy y le sale un venadón muy cerquita, ¡que suerte tiene, siempre le salen a el los mejores venados!.” Esta historia se repite también constantemente entre otros grupos de cazadores, siempre hay un “cagón”.
Indudablemente, la suerte puede favorecer en algún momento a alguien, pero este arruinará su aparente fortuna si no sabe como proceder seguidamente. ¿Porqué a estos “suertudos” cazadores les salen siempre los mejores machos y son casi siempre los que regresan con un venado?. Es el mismo caso que el de las personas que persisten en el trabajo, que son constantes y cumplidos, que cuidan todos los detalles y aprovechan su tiempo,………¡Generalmente son exitosos!.
Durante más de 40 años cazando venados Cola blanca y de cientos de días inútilmente desperdiciados en los que incurrí en muchos errores tácticos y técnicos debido a un desconocimiento total de los venados y de lo que debía hacer o dejar de hacer para lograr cazar uno de ellos, poco a poco fui mejorando y los últimos años lograba abatir casi siempre alguno. Confieso que yo fui uno de esos “desagradables compañeros” que siempre veían o cazaban a los mejores ejemplares y soporté muchas veces las torvas miradas un poco celosas y envidiosas de mis amigos. Hasta que hace pocas semanas un ex-compañero cazador y excelente amigo puso las cosas en claro y admitió a regañadientes que mi éxito se debía “quizás”, a que siempre era yo el que me levantaba más temprano, caminaba más y persistía tercamente. Parte de eso es cierto, pero siempre cuidaba también otros detalles, el viento, el caminar despacio y no hacer mucho ruido, el observar detenidamente las laderas y los arroyos, el aprender a distinguir los signos y rastros de los venados.
Los últimos 10 años los he pasado íntimamente ligado al venado Cola blanca, he convivido con el de una manera que creo que muy pocas personas lo han hecho. Los venados son mi trabajo, mi vicio y mi pasión, tengo venados en mi casa, en mi criadero y en todos los ranchos a los que doy asesorías. Los conozco mejor que a mis más cercanos amigos y parientes, se como van a reaccionar y que van a hacer después.
Conociendo a los venados, siento que donde más errores cometen los cazadores que no han convivido muy de cerca con estos sorprendentes y sensibles animales, es en la manera como reaccionan cuando ven o descubren algún gran venado, en lugar de observar apaciblemente lo que hace el venado, por lo general toman precipitadamente el rifle o el arco haciendo algún ruido, o hacen rápidos movimientos con las manos al llevarse los binoculares a la cara, dan un manotazo a su compañero, o señalan al venado.