logo

Historias del VENADO COLA BLANCA ………… 13

HomeEcologíaHistorias del VENADO COLA BLANCA ………… 13

“Otoño, preludio a la época de celo” ……… “Talladeros”, época de cambios en los venados y el hábitat.

Artículo para la 1ª Quincena de Octubre del 2005

Fecha Original: 3 de Octubre del 2005

La exuberante vegetación que revistió los valles y colinas durante la época de lluvias comienza a marchitarse, las flores y las espigas de los pastos y avenas salvajes están ya secas y liberan sus semillas, depositándolas en el suelo en donde permanecerán latentes hasta las siguientes lluvias.

El delicado terciopelo que cubrió las astas de los venados machos durante su crecimiento se seca y comienza a desprenderse, sus astas están ahora crecidas y sólidas.

Múltiples arbustos amanecen con sus troncos y ramas talladas y desnudas de corteza. Pero aunque así lo pareciera estos “talladeros” no fueron hechos solamente para desprenderse el irritante pellejo que todavía contiene nervios y sangre, el venado los hace para denotar su presencia y dejar sutiles mensajes de olor impregnado en estos señalamientos. El papel que estos “talladeros” tienen en la sofisticada comunicación entre los venados es más complejo de lo que a simple vista parece. El macho dominante al frotar también con su frente el tronco deja el particular olor que secretan sus glándulas frontales, lame constantemente el árbol mezclando también el olor de su saliva. Aun ahora los biólogos discuten si los venados son en realidad territoriales y si estos lugares son hechos con ese fin. Pero en realidad están preparando sus zonas de apareamiento y pretenden establecer su dominio sobre otros machos. Estos señalamientos también sirven como avisos visuales para otros venados, al igual que los “rascaderos”, que en otro capítulo veremos detalladamente. Los machos mayores de 3 ½ años son los que hacen la mayoría de los “talladeros” de arbustos. Cuando las horas luz del día empiezan a acortarse a comienzos del Invierno, los niveles de la hormona testosterona en los machos se incrementa haciendo más agresivos a los machos dominantes y propiciando cambios en su comportamiento. Los grandes machos arremeten ahora con enorme fuerza y furia tallando sin misericordia árboles y arbustos sin importarles aparentemente denotar con tanto ruido y bufidos su presencia a posibles depredadores. Pero este comportamiento está enfocado más que nada a exhibirse ante otros machos del área que pudieran llegar a ser posibles competidores durante el celo.

Este despliegue intimidatorio de fuerza y aparente violencia sirve para inhibir y amedrentar, y establece sin necesidad de luchas mortales una cierta jerarquía entre ellos.

Estos “talladeros” van formando líneas que muestran al buen observador los misteriosos caminos por los que transitan los machos dominantes y pueden ser magníficas referencias para poderlos sorprender en la temporada de cacería.

También en esta época del año los venados empiezan a adquirir reservas de grasa, inclusive dejan de crecer para lograr reservar suficiente grasa para el duro invierno, ellos logran crear estas indispensables reservas de grasa aun en terrenos desprovistos de vegetación y alimento.

Suplementar en esta época con alimentos concentrados con adecuados niveles de proteína 16 o 17%, y suficiente energía ayudarán a evitar que un alto porcentaje de venados sucumba a los rigores del Invierno y a la falta de oferta de alimento del ahora seco y desolado hábitat. También ayudará a que los machos recuperen el peso corporal que perdieron durante el celo y puedan sobrevivir y desarrollar grandes astas el año próximo.

Alejandro González de Cossio S.

Leave A Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *