Venados en cautiverio vs. salvajes. …… consideraciones.
Fecha Original: 19 de Abril del 2005
Desde hace ya bastante tiempo, muchas empresas, universidades y ranchos diversificados han mantenido cautivos en corrales y granjas a venados Cola Blanca. El objetivo de estas “Granjas”, puede ser para estudiar sus hábitos alimenticios, su Biología, requerimientos nutricionales o para reproducirlos como sementales y pie de cría para otros ranchos cinegéticos.
La tecnología más moderna es utilizada para obtener semen de ejemplares con una genética sobresaliente y poder inseminar artificialmente a muchas más venadas de las que este macho sería capaz de preñar si viviera en libertad y poder tener acceso a sus valiosos retoños. El precio de una cría macho de estos animales es muy alto. Y aunque aún no existen pruebas determinantes de que un macho de esta clase pueda transmitir sus genes con seguridad y en un porcentaje alto a sus descendientes, lo cierto es que para un comprador que de una mirada al progenitor, será irresistible la tentación de poseer una de estas crías.
En un entorno totalmente aislado y tan diferente a su hábitat natural, el venado salvaje capturado y encerrado, no puede deshacerse tan rápidamente de los instintos y memoria genética que forjaron su esquiva y desconfiada naturaleza durante millones de años. Por experiencia propia sé lo difícil que es para un venado atrapado en el monte y bajo condiciones generalmente muy violentas adaptarse al encierro y a la presencia de la gente. Aunque reconozco y admiro la rápida y extraordinaria adaptación que los venados han tenido para convivir con las personas en las ciudades, parques y suburbios de los Estados Unidos.
En el caso de venados nacidos dentro del encierro y amamantados artificialmente, las personas automáticamente ingresan dentro del esquema social e interactivo de ellos. De esta manera el entorno y el ser humano llenan los huecos faltantes con respecto a su forma natural de aprender a sobrevivir. Dentro del primitivo cerebro del venado todo queda acomodado, por así decirlo, y repiten curiosas actitudes y poses aprendidas por memoria genética, y no repiten otras que deberían haber sido aprendidas por el ejemplo visual de la madre. Esta circunstancia, aunque aparentemente es intrascendente, determinará la alta mortandad de los venados que son liberados a un hábitat natural, que para ellos es incomprendido, peligroso y desconocido.
A la inversa el mismo problema resultará para un venado atrapado en estado salvaje y encerrado en uno de estos criaderos. Por eso es muy importante el cuidadoso y pausado manejo dentro del criadero. Es importante comprender sus reacciones a diferentes estímulos y prever lesiones tanto de ellos como del personal que los maneja.
Una de las mayores ventajas de este sistema es tener la posibilidad de poder alimentar todo el año a los venados con raciones balanceadas para cubrir sus requerimientos nutricionales y por el uso de alimentos concentrados especialmente diseñados para cubrir sus requerimientos de proteína, energía, fibra, vitaminas y minerales como “Monarch 20%” y “Challenge 17%”.
Dentro de estos criaderos es posible apreciar la magnitud y belleza del venado Cola Blanca en todo su esplendor.
Alejandro González de Cossio S.